Un día de trabajo...
Yo imparto el módulo de la especialidad de electrónica, como ya lo mencionó Carmen, son 17 horas a la semana. Cuando es teórico es un infierno para los muchachos, cuando es práctico muchos se pierden en el intento; en este tipo de materias lo mejor es combinar un poco de teoría y mucha práctica.
La investigación es fundamental para que tomen la iniciativa a la hora de tener que acrecentar su conocimiento.
Bueno, es martes (por ejemplo), me gusta entrar a las 7 de la mañana, para tener las mentes más frescas de toda la escuela, en un inicio estarán dormidas, pero con un simple comentario, se puede despertar el interés (la película de anoche, alguna noticia, etc.). No es conveniente iniciar con la clase, primero a despertarlos (que no pase de diez minutos, sino ya es fiesta). La puntualidad es importante por lo que si no llegan en ese tiempo ya no se les permite la entrada (salvo emergencias, hay muchachos que viven a más de una hora de la escuela o cualquier otra situación que se considere justificada). En un inicio, sí lo resienten, pero terminan por acostumbrarse, eso es lo importante, crear buenos hábitos en nuestros estudiantes.
Llevo mi clase en presentación de “Power Point”, pero como el proyector está en subdirección, no tengo acceso a él hasta después de las 8:30, por lo que de la manera tradicional se les dá la teoría para la práctica. En eso, ya nos dieron las 7:30, que es cuando llega el “casetero” (para sacar el equipo), como son prácticas muy básicas, yo les digo a los alumnos que se realizan en 10 minutos, pero que tienen más de una hora.
No me gusta decirles lo que tienen que sacar de material (a excepción de la primera clase), porque cuando estás en el trabajo no te dan a detalle de lo que necesitaras para cambiar un motor, únicamente te dicen cambia el motor numero 3 (Ej.), y eso es todo. Desde ese momento ellos piensan en qué necesitan para esa práctica. Nunca faltan los más retrasados en la clase, con ellos se tiene más paciencia y se les explica lo que van a hacer nuevamente, pero siempre dejando que piensen en qué necesitan, si no saben que es lo que necesitan es que no han entendido lo que tienen que hacer (flojera mental o no me doy a entender, suele pasar; por lo que le pido a otro alumno de los que si entendieron que les explique, siempre estando atento a esa explicación, muchas de las veces, una simple palabra que omitimos cambia todo).
A eso de las 9:00 ya estoy listo para mi presentación, tratando de durar únicamente de media hora a 40 minutos y continuamos con otra práctica. Ya habrán notado que son días de 4 hrs., continuas. Como no soy el único en el taller, solo me dan dos días como estos a la semana, las demás horas se cubren en el salón, donde se reafirma la teoría o se ven nuevos temas para prácticas futuras.
Nunca me ha gustado dividir al grupo, prefiero que estén ahí a ver qué tanto aprenden. En cierta forma, sí son muchos (42 alumnos este semestre) y poco el equipo. Algunas veces hay equipos de seis personas, pero la condición es que a cualquiera les puedo preguntar y si no responde no reviso la práctica, sólo se revisa cuando la mayoría comprendió el objetivo, en este día, fué verificar el voltaje en un circuito en paralelo con diferentes resistencias y un voltaje de 6 volts de corriente directa. Como ya sabemos el voltaje es el mismo no importando el valor de la resistencia. Siempre se trata de dar un ejemplo de la aplicación en la industria, o simplemente, en casa donde ellos tienen más experiencia.
Lo más común es que algunos equipos fallen, por lo que se invita a que tomen otro equipo, o aplicando la teoría, mencionen qué es lo que esperaríamos como resultados. Pero lo más prudente es que tomen otro equipo.
Me dá mucho gusto cuando logro el objetivo, y cuando no, me doy tiempo para explicarlo nuevamente. Creo que una buena práctica puede ser mejor que muchas que no se entiendan.
Saludos a todos.
Atentamente
Ing. Daniel Gallegos Hernandez
domingo, 15 de noviembre de 2009
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